Así me quedé ayer domingo. Y es que a eso de las 8 de la tarde hacía una chicharra moderada y soportable (unos 28ºC), por lo que decidí dar uno de mis largos paseos por la capital pacense.
El recorrido propuesto era lo que va de mi casa al puente Real, el trozo de la Avenida de Elvas hasta cruzar por el Puente de la Universidad, y de ahí siguiendo la vera del río hasta el parque Castelar. Esto en total hace más de una hora de camino a paso rápido. Eché a andar y me crucé con otra gente que hace estos paseos "de puente a puente", todos con su BOTELLITA DE AGUA en la mano. Y la soriana, que a veces parece nueva, pues allí iba sin líquidos para reponer, "a las bravas". Con lo que a la media hora de camino ya llevaba la boca y la garganta como una alpargata. A los 40 minutos el sudor me caía por las sienes, y a los 45 me empezó a entrar sueño... serían los síntomas de la DESHIDRATACIÓN?? Me iba a caer redonda allí mismo??. Tuve un momento de "miedito" en plan: "virgencita que me quede como estoy y no me "escoñe" aquí en medio y llamen al SAMUR". Os imagináis? Qué vergüenza!. Y todo por no llevar una botella de agua!.
Como no aparecía ningún kiosko yo me decía: "bah! si está ahí mismo y en seguida llego!". Mentira. A la hora y cuarto o así llegué al parque Castelar, el final del recorrido, con un pequeño dolor de cabeza, sin líquidos en mi organismo y al borde del "yuyu" por deshidratación. Menos mal que allí hay un barecito muy a propósito donde me recibió San Aquarius (al que despaché de un trago) y después Santa Caña (de dos tragos).
Creo que para la próxima caminata me voy a comprar una cantimplora como cuando de pequeña iba de campamento, por si las moscas.
Si es que me pasa cada una...
P.D.: La foto de las palmeras es en el parque Castelar, que ese día fue mi oasis en el desierto!!
El recorrido propuesto era lo que va de mi casa al puente Real, el trozo de la Avenida de Elvas hasta cruzar por el Puente de la Universidad, y de ahí siguiendo la vera del río hasta el parque Castelar. Esto en total hace más de una hora de camino a paso rápido. Eché a andar y me crucé con otra gente que hace estos paseos "de puente a puente", todos con su BOTELLITA DE AGUA en la mano. Y la soriana, que a veces parece nueva, pues allí iba sin líquidos para reponer, "a las bravas". Con lo que a la media hora de camino ya llevaba la boca y la garganta como una alpargata. A los 40 minutos el sudor me caía por las sienes, y a los 45 me empezó a entrar sueño... serían los síntomas de la DESHIDRATACIÓN?? Me iba a caer redonda allí mismo??. Tuve un momento de "miedito" en plan: "virgencita que me quede como estoy y no me "escoñe" aquí en medio y llamen al SAMUR". Os imagináis? Qué vergüenza!. Y todo por no llevar una botella de agua!.
Como no aparecía ningún kiosko yo me decía: "bah! si está ahí mismo y en seguida llego!". Mentira. A la hora y cuarto o así llegué al parque Castelar, el final del recorrido, con un pequeño dolor de cabeza, sin líquidos en mi organismo y al borde del "yuyu" por deshidratación. Menos mal que allí hay un barecito muy a propósito donde me recibió San Aquarius (al que despaché de un trago) y después Santa Caña (de dos tragos).
Creo que para la próxima caminata me voy a comprar una cantimplora como cuando de pequeña iba de campamento, por si las moscas.
Si es que me pasa cada una...
2 comentarios:
Ten cuidado hija, que te estás pareciendo a ese de la cuatro que cada día escala un pico, pero, ¡por lo menos él va bien preparado!
No es necesario que te arriesgues tanto. ¡Piensa en esos vecinos que algún día te pueden necesitar, je,je!
Cuidate pestu.
graciaaas mamá!! Ya te digo que me compraré una cantimplora, una mininevera... y lo que haga falta para mis largos paseos!.
Ah! y si los vecinos me necesitan llamaré al 112, que igual el "tuberculoso" me pega la gripe A, o cualquier cosa.
Besotes pestus!!!
Publicar un comentario