jueves, 17 de septiembre de 2009

Novedades "revoltijás"

Bueno, bueno, bueno... le dijo la paja al heno (parafraseando a "la fuente de sabiduría"). Tengo pensada una entrada muy graciosa, pero tengo que conseguir el material informativo (irá con fotos), así que, mientras tanto, os voy a contar cómo me van las cosas.

En esta vuelta al cole, que para mí ni es vuelta ni nada, porque ya me diréis con 6 días justos que he estado fuera el "síndrome" que voy a tener. En todo caso el de Estocolmo, me podían haber secuestrado mis padres... para las próximas vacaciones se lo propongo!. El resto de la gente a mi alrededor ya están en plena cuesta de septiembre: lo bueno es que los niños vuelven al colegio, lo malo que hay que comprarles los libros y está la economía como para muchos gastos. En el telediario han salido ideas curiosas para que la gente ahorre por Internet. Siempre hay algún listo que saca partido de estas situaciones.

A ver, que se me va el santo al cielo. El caso es que ya ha vuelto todo el mundo de vacaciones (algunos con más "síndrome post-vacacional" y mala leche que otros) y está el batallón al completo. Unos con la empanadilla (encannaaaa!! encanna de nocheeee!) de recién llegados y otros con el agobio de todo lo que tienen que hacer. Yo he vuelto a mis montones de papeles y de cosas para leer. Si me dieran 10 céntimos por cada artículo científico que me leo... vamos, me daba para una cenita por lo menos!. Están surgiendo muchas ideas nuevas y posibles congresos y proyectos, así que estoy muy contenta con el curro!.

Os acordáis del gimnasio súper fashion al que me había apuntado? Pues como es extracaro y este mes no estoy yendo apenas me he dado de baja. Sólo me he apuntado a un cursillo de natación ahí mismo, que dura hasta diciembre. He ido a preguntar a otro gimnasio pequeñito que está al lado de mi casa. Es de los "tipo Kronos": machotes garrulos haciendo pesas, olorcillo a humanidad y sólo una sala para clases colectivas. Peeero! Tienen cada hora una clase diferente de cosas que me gustan. En el súper fashion la mayoría de clases eran cosas con pesas porque a la profesora yo creo que le gustaba más eso. Y yo, con los restos de la tendinitis plasta que nunca se va pues no puedo hacer pesas ni flexiones y me quedaba ahí mirando sin saber qué hacer. Así que vuelta al step, GAP y demás disciplinas que te ponen las piernas... como acero para los barcos!. Me apuntaré el mes que viene casi seguro a este que he visto hoy. Aquí los horarios normales de las clases empiezan en octubre, porque septiembre sigue siendo verano y por tanto mes "flojillo" para el tema deportivo. Cosas del clima y costumbres extremeñas. La verdad es que sigue haciendo calor, hoy menos, había a mediodía 24ºC, pero ayer llegamos a 28ºC o por ahí. Es la primera vez en mi vida que me gusta el clima "septiembrero". Algo bueno tenía que tener la chicharra, y ya lo he descubierto: además de en el Corte Inglés, aquí también existe el otoño!!!. Por fin voy a sacarle partido a las gabardinas, esas prendas que en Soria sólo lucen bien en las gambas de los bares...

Más novedades... mi nuevo corte de pelo (que ya veréis en vivo y en directo, y si no acudid al facebook o tuenti) para poder ir a la piscina y que se seque rápido, es taaaaan cómodo!.

Por otro lado, con la vuelta de toooodo el mundo de sus vacaciones espero seguir ampliando mi círculo social (que de momento es del tamaño de una pulsera tobillera), hacer unos talleres de manualidades en mi casa con los ya conocidos y alguna excursión a los pueblos de la provincia .. y otras actividades que se me ocurran. Además, en octubre tengo un curso en Salamanca y otro en Cáceres, a primeros vienen mis padres a verme y para el puente del Pilar voy a casa (preparaos sorianos!!!!) , así que no me va a dar tiempo a aburrirme!!.

Mas cosillas en próximos episodios de vuestra serie preferida: "De la nieve a la Chicharra"!

viernes, 11 de septiembre de 2009

Microvacaciones Vol.2

Nada más llegar a casa, mi perro grande se me abalanzó súper contento porque hacía dos meses que no me veía. Pero claro, un perro tan grande lo menos que te hace es un pedazo arañazo (o añarazo, como diría una amiga mía) con las patas. Eso o tirarte al suelo en su arrebato de alegría. Luego salió la perri pequeña y el otro la pisoteó de lo nervioso que estaba. Ay! La granja revolucionada!.

En cuanto solté los bártulos me puse el bikini y... primer baño en la piscina!. Seguido de una puesta de sol como solo la saben fabricar mis padres en esa casa. Como le dijo mi padre un día a un primo mío pequeño que le preguntó si se vería bien la puesta de sol. Mi padre le respondió: "claro! Ahora mismo llamo a mi amigo Dios y quita la nube esa de ahí en medio". Pues estos días debía haber hablado con su amigo porque las 5 noches pudimos ver un atardecer de película.
Durante la cena mis padres me contaron que como mi hermano no había podido venir, y es el que se marea en el mar, que íbamos a hacer una excursión en barco. Alquilas el barco y el capitán, porque cualquiera se pone a conducir un yate o un velero!. Creo que el carné B de toda la vida no me lo convalidan.
Así que habíamos quedado al día siguiente a las 10 con el patrono del barco para que nos recogiera.

Al día siguiente (sábado, para más señas), me levanto a eso de las 8:30 para desayunar. Mi padre también está en la cocina, y a las 9 o así ha decidido abrirle la puerta de la calle al perro grande (Ian) para que se pasee solo. Esto tiene una explicación: días antes, mi padre había salido a pasearlo, pero estaba tan ansioso que salió corriendo y no esperó a mi padre. 20 minutos después aparece el perro empapado y feliz: se había bajado a bañarse en el mar!. Todo el barranco cuesta abajo, bañito y otra vez arriba. Qué tío!. Con esto demostró que aparte de ser muy limpio, sabe volver a casa. Así que a mi padre le hizo gracia y algunos días le abría para que saliera y al rato volvía de pasearse a sí mismo.

Bueno, pues el día "de autos", mas o menos a las 9 (y el barco zarpaba a las 10) le abrió la puerta y lo dejó salir. Pasa un rato, llegan las 9:20 y el perro no aparece. Las 9:30 y sigue sin aparecer. A las 9:40 mi padre se va en el coche a buscarlo para ver si lo encuentra.
Yo, por si sirve de algo, me pongo a llamarlo a gritos desde el jardín hacia el barranco. Mi casa da a un pequeño barranco todo lleno de arbustos, brezos y demás matas silvestres que baja hasta un camino y de este bajando otro poco está el mar. Pues ahí estaba yo, a grito "pelao" llamando al perro: IIIIIIAAAAAAAAAAN VEEEEEEEEEEN!!!!!! IIIIIIAAAAAAAAN!!!.
Me paseo de lado a lado para que los alaridos se expandan bien, y me doy cuenta de que hay eco (los vecinos debían pensar: pobre familia, con una hija perturbada, qué cruz). Al cabo de un rato veo que se mueve un macizo de arbustos y me imagino que es un gato salvaje, de los que hay a patadas allí. Cuando veo aparecer una cabeza... y detrás reptando aparece el corpachón de mi perrazo de 45 kg!!!!!!!. Cómo demonios pudo trepar todo el barranco arriba y pasar a través del arbusto?? Si es gigante!. Cuando veo que es él flipo en colores y me pongo a gritar otra vez al barranco: PAAAAAAPÁÁÁÁÁ!!! QUE EL IAN YA HAAA VUEEEELTOOOOOOOOO!!!!!!!. Claro, mi padre iría en el coche y no me oía. El perro parece contento aunque está hecho polvo de tanta escalada deportiva. Llamo a mi madre, que pensaba que yo le estaba gastando una broma. Ahora el tema es dejar entrar al perro. Hay una puerta de metal oxidada que da a esa parte de la casa que está "salvaje". Rebuscamos entre las llaves y no aparece por ningún sitio la de esa puerta. Mierda! Dónde está mi padre que no vuelve?? Igual él sabe dónde está la llave pero no se ha llevado el móvil!! . Para mayor dificultad aún, las nuevas vallas del jardín son de acero inoxidable por arriba, y en medio llevan unos cables de metal, unas siergas entre poste y poste. Y el perro, con lo grande que es, no cabía entre sierga y sierga. Así que allí estaba, súper nervioso y sin saber por donde entrar. Mi madre le llevó un cubo de agua porque estaba con la lengua fuera.
Al cabo de un rato, casi a las 10, vuelve mi padre. Como yo pensaba, no había oído mis gritos de llamada. Él tampoco encuentra la llave. Así que mi madre dice que desenrosquemos una de las siergas. Pero al final mi padre utiliza el método "a lo mecagüendiez": salta la verja, trepa por las piedras hasta donde está el perro y lo sube a pulso por entre dos siergas. Casi se desloma, pobre.
El perro está tan cansado de la peripecia que se va derecho a la piscina y se pone a beber... y luego se mete y se sienta dentro!!. Nos reímos por no llorar, porque vaya peripecia.

Al final, a las 9:55 bajamos al sitio donde nos tenía que recoger el del barco. Mi padre lo llama por teléfono para confirmar y resulta que al final no podemos ir porque hay aviso de temporal!!. Le debía haber mandado un mail y un sms pero mi padre no lo había visto.
Qué desastre de mañana!!!!. Menos mal que lo arreglamos yendo a la playa y luego a comer por ahí, al menos no nos quedamos en casa dándonos de cabezazos contra la pared.

El resto de los días no tuvimos más percances. Me pasé casi una semana como una sardina: todo el tiempo en el agua. Pudimos además hacer la excursión el martes, y estuvo genial.
Ha sido muy poco tiempo, se me ha hecho taaaan corto!. Pero ha merecido la pena, he descansado, dormido, he tomado el sol (y he cambiado mi color del blanco roto al beis), y he visto a mis padres, que llevaba dos meses sin verlos.

Así que en resumen han sido unas buenas vacaciones. Micro, pero vacaciones a fin de cuentas.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Microvacaciones vol.1

El viernes pasado, a eso de las 3:15 me dispuse a salir de casa. Cogí la bolsa de viaje, las instrucciones de la Vía Michelin, mi mochila de lunares... y al coche!. Tenía que encontrar el aeropuerto de Badajoz, y me habían dicho que no es tarea fácil, así que como el vuelo salía a las 5 me fui con tiempo de sobra. Cojo la calle enorme que va hacia la carretera de Madrid, y, tras decenas de rotondas, camiones y concesionarios de coches, por fin cojo la salida que lleva hacia "Talavera la Real. Aeropuerto".

Cambiamos a una carretera nacional un poquito "estrechuja", que va dirección Talavera. Paso de largo por el campo de golf, sembrados de remolacha, patatas y demás verduritas. En un cartel pone que a 13 km está Talavera y el aeropuerto a 9, así que se supone que la entrada está un poquito antes. A la entrada de un pueblo de cuyo nombre no me acuerdo, hay una raqueta donde tengo que girar y se supone que ya enfilo al aeropuerto. Bueno, pues cogiendo ese cruce voy a dar a una carretera estrecha, sin rayas pintadas, y donde hay alguna nave a los lados y poco más. Paso la zona de naves y me encuentro... campos de maíz (como en la peli de Stephen King, qué mal rollo!). Ni una casa, ni un edificio, ni un cartel... Mientras canto "Triniáááááá! ayyyyy, mi Triniáááááá...." a dúo con Rocío Jurado pienso en si me habré perdido. Continúo unos 2 o 3 Km así, pasando campos de hortalizas. Ni rastro de una torre de control, un avioncito pasando... Al final de una recta llego a un cruce donde por fin encuentro un cartel donde pone "aeropuerto". Así que siguiendo la carretera de la derecha, y literalmente en medio de la nada, aparece el lugar en cuestión.

Aparco a la sombra (bendita sea la sombra en la chicharra pacense) y salgo hacia la terminal. Sigo sin ver por ningún sitio la torre de control. La terminal en cuestión es como de "coña": nada de una fila de mostradores, gente mirando los paneles informativos...etc. Es una especie de rellano pequeño donde al fondo a la derecha hay una cafetería, al frente sólo dos mostradores de facturación, y pegadito a ellos el control de policía y el arco de seguridad. Todo del tamaño del salón de mi piso más pasillo. Un poco más allá los baños.
Son apenas las 3:50. Me pongo a leer en una de las 10 sillas de plástico naranja que hay. Solo hay otros dos pasajeros con maletas. Al poco llegan los "azafatos" y abren un mostrador. Facturo la bolsa a eso de las 4. El vuelo sale a las 17:05 y el embarque es... a las 16:45! Podía estar echándome la siesta... grrrrr. Me pongo a leer de nuevo. Llega algún pasajero más. En los monitores no hay más vuelos programados que el de Mallorca. La gente está como en su casa: los de seguridad con los azafatos y demás personal: "hombre Pepe! a qué hora te vas hoy?", en ese plan.

Me aburro de estar en esas sillas tan "jodidamente" incómodas. Por qué TODAS las sillas de los aeropuertos son incómodas? Hasta las más modernas te machacan los huesos al cabo de un rato (como las de la T4, mucho diseño y poca ergonomía). Alguien debería hacer una estadística sobre eso y sacar este complot a la luz!. Seguro que están compinchados los que ponen el mobiliario en estos sitios con el colegio de fisioterapeutas...

A las 16:50, por fin, abren el control policial. Sólo un policía está para revisar los equipajes y hay otro para ver el monitor. Hacemos cola los 10 ó 12 pasajeros del vuelo. Cuando ya casi me toca, los viajeros de delante mío (un matrimonio) empiezan a hablar con el "segurata":
- Hombre, pero tú no eres Manolo?.
- Si, si, soy yo.
- Ya decía yo que tu cara me sonaba. Pues hace ya que no te veíamos por el barrio...
Vamos, igualito que en un pueblo. Como si estuviera en Soria en "El Collado". Qué fuerte!.

Pasamos a LA sala de embarque (la única que hay) y parece que he viajado en el tiempo hasta los años 70: filas de sillas cutres, de plástico y naranjas contra las paredes, mesitas bajas beis, un gotelé gordo medio marrón en las paredes con manchones de humedad y escarpias que algún día debieron sujetar algo, una foto de los terroristas más buscados, plantas de mentira con una dedo de polvo, ceniceros de pie... es como estar en una "peli" del destape, me explico: pensad en ese protagonista, ese típico "macho ibérico" que va a ser padre (Esteso, Manolo Escobar o Paco Martínez Soria servirían) y está esperando en la sala del hospital con sillas de plástico naranja, gotelé feo, techo marrón y baldosas verde oliva. Anda de un lado para otro y fuma sin parar porque es lo más normal del mundo. Pues algo así es la sala de embarque de Badajoz. Aún no se puede pasar al avión, así que me siento en una silla observando el "hallazgo histórico". Una "niña-patada" voz de pito no hace más que dar la nota buscando llamar la atención, qué plasta!.

Cuando ya podemos pasar, nos cortan la tarjeta de embarque y salimos a la chicharra. No hace falta autobús, vamos andando al avión, que está "aparcado" él solito en medio de la pista. Es un avión que parece de juguete, súper pequeño! ¿¿Seguro que esto vuela??. Una señora está fregando el rellano del avión como si fuera el de su portal y tenemos que esperar un poco antes de subir. También tipo pueblo.

Una vez dentro busco mi asiento y me doy un coscorrón de lo bajito que están los compartimentos de las maletas y eso que mido 1,60!.
El despegue es inmediato, y durante el vuelo nos dan un refresco y un par de galletitas, cosa que en los vuelos más "normales" de Iberia ya no hacen. Olé y olé Air Nostrum y el low-cost!.

Llego sana y salva a Mallorca. Me recogen mis padres y empiezan mis mini-vacaciones!.

Aquí dejo la primera parte de la crónica, que bastante me he enrollado ya. En el próximo capítulo cómo mi perro se pasea a sí mismo y otras batallitas.

lunes, 31 de agosto de 2009

Morriña y otras divagaciones

Hace tiempo que no actualizo, y, ante la petición expresa de mi "Má", he decidido ponerme a ello. Reconozco que llevo unos días falta de inspiración (que no "falta" en sentido soriano, que es malo malísimo, es como ser gilipollas en versión soriana...).
No se me ocurre qué escribir, como diría mi hermano, "así, de humor". Y es que, cuando uno está inspirado, sale así como que solo. Poniendo un ejemplo muy gráfico, es como ir al baño cuando te estás meando. Pones el "piloto automático", y listo (ejemplo dedicado a la rubia, que sé que le va a encantar).

Y como no estoy en "modo humor", pues voy a filosofar un poco, que hace mucho que no me da por ahí. Mejor, porque antes parecía Sócrates, todo el día ahí rumiando, que niña más pesada!.

Acabo de volver de "charrolandia". Ay! majos! es que después de haber pasado tanto tiempo allí, pues lo echo mucho de menos!. A Soria, mi patria chica, también, pero como está el doble de lejos pues me da el doble de pereza ir. Sobre todo si es para un fin de semana solamente. Y es que de hacer 600 km en dos días y medio, a hacerme 1200 pues, chico, va diferencia!. Como me consta lo indignados que están algunos de mis amigos sorianos ante mi falta de visitas, prometo buscar un fin de semana de octubre para ir a casa. Lo sé, falta un "huevo" de tiempo, pero es que no tengo mas vacaciones!!.

Pero estábamos hablando de la morriña (o nostalgia, que es un palabra más "glamurosa", así como de bolero).
Yo, como sabe bien mi familia, nunca he sido mucho de tener "morriña". De pequeña sobre todo, era más bien rancia. No le daba un beso a nadie ni aunque me obligaran. Luego crecí, y, por suerte, me integré en la sociedad y empecé a interrelacionarme con otros Homo sapiens. Pero conservé un tremendo aprecio por mi independencia (ya sin ser desagradable con el prójimo, eso que hemos ganado!). Por eso ahora me choca tanto echar cosas de menos. Se me hace, como diría "papuchi" raarrooo, raaaroooo, rarooooo.

Y ahora, con vuestro permiso, voy a divagar un poco. El que esperara un chiste mas le vale dejar de leer y volver dentro de unos días. Espero que para entonces las musas hayan vuelto del Parnaso, aunque sea con el síndrome post-vacacional encima.

La vida cotidiana tiene pequeños detalles que están totalmente bajo control. Por eso, cuando hay un gran cambio, como por ejemplo, mudarte de ciudad, todos esos detalles se "van al carajo" para dejar paso a múltiples "primeras veces" (y no es nada porno, que ya os estoy viendo, mentes sucias!). La primera noche que duermes en tu piso nuevo, el primer día de trabajo, la primera vez que bajas al "súper", la primera sesión de gimnasio, las primeras cañas con tus nuevos compañeros, el primer "finde" en tierra extraña.... etc. Es una "micro-sorpresa" contínua. Eso, por un lado es estimulante, pero, por otro, te crea "micro-estreses" también contínuos. Y estos, dan lugar a la morriña, que en el fondo es el echar de menos los pequeños detalles absurdos y controlados de tu vida anterior. Y por eso, de vez en cuando me tengo que escapar a Salamanca, para "chutarme" una dosis de viejos tiempos y viejos detalles. Esta dosis mínima necesaria da lugar a una "micro-tranquilidad" que compensa los "micro-estreses" devolviendo el balance a cero y a una nueva cuenta atrás.

Por eso, soy como la regla: eso que os visita una vez al mes y lo pone todo patas arriba. O qué pensabais, que soy roja, dolorosa y vengo siempre a molestar??!!.

Y con esta dosis de incongruencias y filosofía barata os dejo, que me bailan las letras y tengo menos de 7 horas restantes de sueño. Mierda! Otro domingo que me acuesto a las tantas! Si es que no tengo remedio...

viernes, 14 de agosto de 2009

Algo se muere en el alma... cuando una muela se va

Hoy he perdido a alguien cercano... más concretamente a una de mis muelas. Llevábamos más de 30 años de estrecha relación, y ha sido muy duro!. Pero la situación ya no tenía remedio... empecemos por el principio:
En Salamanca, hará año y medio, mi dentista de allí me empastó una muela que tenía una caries "bestial", casi llegaba al nervio. Me dijo que al final tendrían que hacerme una endodoncia, pero que hasta que durase, pues ahí estaba. Hace un año me salió un flemón terrible (si, aquel que coincidió con un esguince, maldita suerte), y pensé, la dichosa muela ha vuelto a la carga... Pero me tomé unos antibióticos, aquello volvió a su ser (y en vez de dos cabezas volví a tener una) y nunca más volvió a darme guerra... hasta hace unos días.

El martes ya me molestaba, y el miércoles un montón, así que pregunté por el laboratorio para que me recomendaran un dentista y me dieron cita para hoy a primera hora. Una clínica con todo súper nuevo, la gente muy maja y además lo mismo te ponen aparato que te hacen un empaste, está muy bien. Me han revisado toda la boca y la cosa es que mi muela ya no tenía remedio: desde aquel flemón de hace un año el nervio se ha ido necrosando y afectando a la zona de alrededor, además debe llevar tiempo con infección... total, que no se podía salvar .. así que me han dicho que me la quitaban en el momento!. Yo pensaba que me iban a dar cita para otro día, pero así mucho mejor! Anestesia, tenazas... y chim pum!.
La cosa ha ido rápido y bien, de repente ha salido un "alien" de unos 2 cm o mas(pedazo "muelaca") con hilillos colgando producto de la infección (todo muy "gore"). He estado a punto de pedirle que me la diera de recuerdo, pero me ha dado "vergüencita". Iban a pensar que soy una pedazo de "friki"...que por otro lado es verdad.

Cuando salgo y me miro al espejo... tengo un socavón que parece la boca del metro!!!!!. Mientras me ha durado la anestesia genial, pero cuando se ha despertado me ha empezado a doler... y qué rollo es que te duelan las muelas!. Así que ahora estoy compuesta y sin muela, con un "bujero" peor que los de las obras del AVE y "endrogándome" para quitar la infección.

Ayyyyy... lo bueno es que no me volverá a dar guerra, y que me voy a pasar el "finde" comiendo polos y gazpacho... algo positivo tenía que haber!

viernes, 7 de agosto de 2009

Un gimnasio con glamour

Si, si, con glamour. Nada de los típicos cuchitriles llenos de tíos haciendo pesas y que huelen a "choto", donde las duchas no se limpian muy a menudo y las colchonetas tienen color rancio (Ay! qué recuerdos del "Kronos"!).
Y es que el jueves empecé a ir al gimnasio más "chic" de Badajoz. La verdad es que es carillo, pero merece la pena. Lo primero cuando llegué: una entrevista con el "fisio". Le cuentas si te duele algo, si te has roto algún hueso, cual es tu objetivo (perder kilos, ponerme buenorra, que dejen de crujirme las rodillas... vamos, lo básico). Luego, me enseña dónde están los vestuarios. Había cogido previamente una llave para la taquilla (hasta ahí todo normal), peeeeeeeeeroooo! cuando abro la taquilla para dejar la mochila... sorpresa! una toalla de baño limpia para que me duche después!. Flipo en colores!!.
Además, las duchas tienen dos "surtidores" de gel y champú, secadores como en la piscina, y un expendedor de "listerine" (vaya "frikada"!). En la parte de abajo también están la sauna, baño turco, jacuzzi, y una fuente de hielo!. Es genial, como una máquina de las de hielo de los laboratorios (donde sale en versión granizado) pero en bonito.

Cuando subo con mi "aquarius" en mano dispuesta a darlo todo, me dice la recepcionista que empiece a calentar haciendo un poco de cinta que ahora vendrá el monitor. El chaval me pregunta qué ejercicio me gusta mas, qué me duele... y me hace recomendaciones varias. He de decir que la única decepción fue la elíptica: donde pones los pies es enrome y se va para todos los lados, casi me "escoño"...

Se me olvidaba! Aparte de la toalla grande de la taquilla, en un montoncito puedes coger toallas pequeñas limpias para las clases y las pesas y luego echarlas a un "megacesto" para ropa sucia. Como en los hoteles!.

Tras el calentamiento me metí a una clase de "global work", que en cristiano viene a ser "un poco de todo pa tu cuerpo serrano". Consistía en 5 minutos de "step" a toda caña, después sentadillas, luego otros 5 minutos de "step", luego brazos... así cosas varias hasta los 45 minutos. La monitora ya se había leído la ficha y sabía que tengo una tendinitis en proceso, así que no hice bíceps ni flexiones. Ay! qué atención al cliente!.

Cuando salí, me pregunta el monitor que qué tal, y me dice que me ponga hielo de la fuente para que no se me resienta. Eso hice, y de ahí para casa, cansada y contenta.

Con un gimnasio así, recuperaré mi vena vigoréxica en un "plis plas"! (y encima tendré un culo para partir nueces, toma ya!).

Pasad buen viernes!

martes, 4 de agosto de 2009

Noé a mi lado un "pringao"

Hoy tenía que poner una lavadora de blanco porque me estoy quedando sin existencias de ropa limpia. He terminado de comer, la he programado, y me he echado una buena siesta.

Cuando voy a sacar la ropa para tenderla, resulta que la lavadora se ha vuelto loca. Están parpadeando el "pilotito" del aclarado y el del final a la vez. Toco todos los botones y no me hace caso. La desenchufo por si en estos casos funciona darle al "reset" (nunca se sabe...). Nada. Ahí sigue, con sus lucecitas discotequeras y la puerta bloqueada. Me tiro de los pelos un poco, y pienso en llamar al casero, que es un manitas, para que la arregle. Pero antes, busco las instrucciones por si acaso. Y sí, estaban. Así que me leo el folleto, y en el "troubleshooting" encuentro la respuesta: "Porqué la lavadora no desagua ni centrifuga? Respuesta: cuando se detecta este fallo se iluminan de forma intermitente los indicadores de aclarado y fin (aaaah, eso era la discoteca)... los motivos pueden ser obstrucción de la motobomba de desagüe...". Genial. Alguna "zarria" que iba en los bolsillos está atascando el filtro de la "jodía" lavadora.
Y cómo se arregla eso??
A ver... página 23: "suelte el zócalo, ponga un recipiente debajo, gire el filtro un cuarto de vuelta y comenzará a salir agua...". Pues sí, empieza a salir agua, y como la lavadora está tan baja, intento recogerla con una bandeja pero la mitad se va fuera. Cuando creo que ya queda poca, abro más la llave... y SE PREPARA UN TSUNAMI que flipas!. Aquello empieza a echar agua con todas sus ganas, y yo como en los pueblos del sur cuando hay inundaciones: con chanclas, chapoteando, e intentando recoger lo que pueda con la fregona. Y seguía saliendo agua, y mas agua... aquello parecía el final de Titanic!!.
Cuando por fin termina tengo la terraza tendedero que parece un estanque. Así que como la fregona no daba abasto, he usado el recogedor de la escoba en plan pala para recoger el agua y echarla al cubo. Así, poco a poco, la he ido quitando. Al final, con la fregona, he conseguido que el suelo volviera a ser el mismo.
Nunca había fregado los mismos dos metros cuadrados tantas veces!!!!.


Dejo que se seque el suelo, y al cabo del rato saco el filtro a ver si el cuerpo extraño del atasco era una moneda, una pelusa, un aro del sujetador... Pues ninguna de las respuestas anteriores es correcta. Era la mini-gamuza de limpiar las gafas de sol!!!!!!!!!. Estaba súper sucia por limpiar con ella el ordenador, y se me ocurrió echarla a lavar. Y claro, un trapito tan "minigüini" era perfecto para atascar el filtro. A mí que me digan que esto no es Ley de Murphy. Si aparte de la ley no hubiera inventado también la cerveza tostada que lleva su nombre, lo buscaría para dispararle en las rodillas!!!!!!.

Total, que me he pasado la tarde fregona en mano. A partir de ahora se acabó lo de decir para cualquier cosa el "a la lavadora y punto".

... mecagüentoloquesemenea...