Ya es de dominio público: me voy por dos años a trabajar a Estocolmo. En diez días estaré pasando frío, viendo rubios de 2 metros y haciéndome la sueca (juas!).
Este era el último fin de semana que iba a estar en Badajoz. La semana ha sido de una actividad frenética para que todo quedase atado y bien atado, así que no he estado "pispa" para sospechar que algo se estaba urdiendo a mis espaldas. Ayer fue la Al-mossassa, y llevo toda la semana pensando que me iba a despedir de todo el mundo allí tomando unas cervezas en la plaza Alta. -Para los no-pacenses lo de Al-mossassa tiene que sonar a chino con acento cantonés, así que os pongo un link explicativo-
Ayer a eso de las 2:15 mi tocaya y el tocayo-consorte pasaron a buscarme para ir adonde habíamos quedado con el resto. Yo me imaginaba que iríamos a comer todos juntos y tal, de hecho me habían dicho que me pasaban a buscar porque íbamos a un sitio que estaba lejos porque con el tema de la fiesta árabe iba a haber mucho jaleo en el centro. Yo, que no soy de pensar mal, me lo creí. En el camino al supuesto sitio dijeron de hacer una parada para ver a alguien y luego ya ir a buscar al resto. Pues bien, perfecto. Así que llegamos al bar en cuestión, que estaba un poquito a oscuras, entro la primera y me encuentro con tooodoooos mis amigos pacenses gritando:
¡¡¡¡¡ SORPRESAAAAA!!!!!!
La cara de idiota que se me quedó debió de ser estupenda (cuando me pasen las fotos lo comprobaré por mí misma). Se habían compinchado todos y ¡no me imaginaba absolutamente nada!. Teníamos el bar para nosotros solos, así que llevaron cada uno algo de comer (ese remojón granaíno, esas tortillas de patata, ese salchichón... ay omá qué rico ñaaaaaaam!) y lo pusieron en unas cuantas mesas estilo buffet. Después de hacer ronda de besos nos pusimos a picotear de todas las cositas ricas que habían hecho. Todo regado con un barril de cerveza (y tinto de verano para los herejes que no les gusta el amarillo elemento). No podían regalarme nada mejor que una barrilada. ¡Qué ilusión!.
Así que allí estuvimos comiendo, bebiendo y hablando por los codos (cosa que a mí apenas me gusta... como dice mi pequeña E., "noooo, si tú eres prácticamente muda"). Tras un buen rato de ir de grupillo en grupillo charlando con todo el mundo, me dicen que van a encender el karaoke, ¡¡ con lo que me gusta a mi un karaokeeeee !!. Pero cuando miro la televisión, empieza a sonar la música de los dibujos de Don Quijote y unas letras que hablan de una soriana que llegó de tierras frías... ¡¡ME HABÍAN HECHO TAMBIÉN UN VÍDEO SORPRESA!!. Y otra vez que caí, ¡qué inocente!. El vídeo es una recopilación estupenda de mis fotos más "chorras" (y como apenas tengo...), mezclado con unas declaraciones de Forlán de valor incalculable y un montón de dedicatorias y cosas bonicas!. Desde aquí, aunque ya se lo dije ayer, tengo que dar las gracias de nuevo al que fabricó ese pedazo de vídeo. Eres un artista, salao!. Oyeeee un abraaaazoooo (que sé que te gusta el programa, seguro que lo pillas jajajjaaaaa).
Un ratito después pasamos al turno de regalitos, donde un gorro de pelo con orejeras y unos guantes de lana hasta el codo me servirán para paliar el frío nórdico en esas tierras vikingas. Lo peor es que me los tuve que probar con más de 25ºC, espero que no me sudara la cabeza...
Hubo hasta tarta de chocolate y todo, fue como un cumpleaños de vuelta a la infancia, solo faltaban los sandwiches de nocilla y la fanta de naranja. Cuando se acabó el barril nos marchamos hacia la Al-mossassa, así que al final no era del todo mentira la historia. Es una fiesta estupenda, con un mercadillo medieval en la plaza Alta y un montón de bares al aire libre en los parkings de tierra de la Alcazaba. Allí pasamos toda la tarde y parte de la noche. Hubo compras, cena, visitas de más gente de la que quería despedirme y encuentros con gente nueva estupenda. La noche estuvo muy bien, yendo de bar en bar y de puesto en puesto, y como decía Sabina, nos dieron las diez y las once, las doce y la una y las dooos y las treeeees, y me fui para casa y así llegamos al día de hoy.
Hoy está siendo un día raro y triste. Mudarse, a no ser que estuvieras a disgusto en un sitio, nunca es una tarea agradable: empaquetarlo todo, echar el cierre y decir adiós. Así que tengo la casa llena de maletas y decidiendo si llenar ya el coche o dejarlo para mañana. Qué pereza.
Lo prometido es deuda, aquí está mi penúltima entrada en este blog, y va dedicada a todos los que me habéis aguantado durante este año y pico, que me habéis adoptado "como animal de compañía" y habéis hecho que mi estancia en estas tierras haya sido estupenda.
¡¡GRACIAS A TODOS!!
3 comentarios:
te mereces eso y mucho más, Vas dejando amigos por todos los sitios.Eso poca gente lo consigue.Un besazo reina.Bea de España
Qué gente más maja estos chicharreros.... ¿o esos son los de Tenerife?. Bueno, lo pismo da, que viven instalaos en "la caló"!
A lo que vamos: Enhorabuena por tu traslado a tierras vikingas!!! Es una noticias eXtupenda!!
Te seguiré en tu siguiente blog.. "del chaparro hispano al dios nórdico"??? Muakkkk
Maite
"Joia",casi lloro.Casi no te has ido y ya te echamos muchisimo de menos(las sorder5as y yo).Besos.
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