Julio casi se ha terminado y yo sin darme cuenta. Empezó tímidamente con un fin de semana relámpago que me escapé a Soria, y luego ha habido mucho, muchísimo calor. Entre medias otra visita a mi tierra, esta vez de casi una semanita de frescor a 1080 m de altitud y vuelta al horno extremeño. Con lo fresquito que se estaba en Soria, qué ganas me dieron de quedarme, ¡buuuf!.
Estamos en la enésima ola de calor de este mes de julio. Como decía ayer en la tele una señora desde Sevilla: "no es que haya venido otra ola, ¡es que nunca se ha ido!". Aquí hubo diez días maravillosos con máximas de 35ºC y mínimas fresquitas, con noches donde se podía dormir y hasta arroparse. Pero duró poco lo bueno. Llevamos toda la semana con máximas de 40ºC y a veces más, y con mínimas de 22-23ºC. Lo que llaman "noches tropicales": abres la ventana y algunas de ellas corre el aire, pero es un aire calentorro, como cuando estás haciendo una pizza y abres el horno para ver si ya está doradita.
He visto que la semana que viene, aunque las máximas siguen siendo terroríficas, las mínimas bajarán un poco. Así podremos dormir mejor. Porque es terrible lo mal que se duerme con este calor. Además de tropicales, estas para mí son noches "croqueteras": te pones en un ladito de la cama, cuando te entra calor ruedas (eso es, haces "la croqueta") hacia el lado fresquito. Y otra vez para el otro lado. Y otra. Y ahora boca arriba como si estuvieras de cuerpo presente. Hasta que consigues dormirte. Eso sin contar con la gente que está ya de vacaciones y pasan por la calle a altas horas camino de la cama pegando voces y comentando las mejores jugadas de esa noche. Ayer hubo unos que a eso de las 2 y pico, desde que aparcaron hasta que acabaron de despedirse me terminaron de desvelar. Me dieron ganas de sacar la cabeza por la ventana para mandarlos callar como cuando el de los Morancos vestido de maruja llamaba a gritos al "¡¡¡¡Joshuuuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!".
Así que heme aquí, protestando otra vez por el calor en este blog tan mío y tan vuestro, al que con motivo de esta nueva ola he cambiado el diseño por uno más apropiado con llamas achicharrantes e infernales.
Espero poder contaros pronto que la maldita ola se ha acabado y hay temperaturas más humanamente soportables. Como escribía hace un tiempo en mi facebook: los 37ºC solo son aceptables si vives dentro de un vaso sanguíneo y/o víscera. Sigo pensándolo.

Estamos en la enésima ola de calor de este mes de julio. Como decía ayer en la tele una señora desde Sevilla: "no es que haya venido otra ola, ¡es que nunca se ha ido!". Aquí hubo diez días maravillosos con máximas de 35ºC y mínimas fresquitas, con noches donde se podía dormir y hasta arroparse. Pero duró poco lo bueno. Llevamos toda la semana con máximas de 40ºC y a veces más, y con mínimas de 22-23ºC. Lo que llaman "noches tropicales": abres la ventana y algunas de ellas corre el aire, pero es un aire calentorro, como cuando estás haciendo una pizza y abres el horno para ver si ya está doradita.
He visto que la semana que viene, aunque las máximas siguen siendo terroríficas, las mínimas bajarán un poco. Así podremos dormir mejor. Porque es terrible lo mal que se duerme con este calor. Además de tropicales, estas para mí son noches "croqueteras": te pones en un ladito de la cama, cuando te entra calor ruedas (eso es, haces "la croqueta") hacia el lado fresquito. Y otra vez para el otro lado. Y otra. Y ahora boca arriba como si estuvieras de cuerpo presente. Hasta que consigues dormirte. Eso sin contar con la gente que está ya de vacaciones y pasan por la calle a altas horas camino de la cama pegando voces y comentando las mejores jugadas de esa noche. Ayer hubo unos que a eso de las 2 y pico, desde que aparcaron hasta que acabaron de despedirse me terminaron de desvelar. Me dieron ganas de sacar la cabeza por la ventana para mandarlos callar como cuando el de los Morancos vestido de maruja llamaba a gritos al "¡¡¡¡Joshuuuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!".
Así que heme aquí, protestando otra vez por el calor en este blog tan mío y tan vuestro, al que con motivo de esta nueva ola he cambiado el diseño por uno más apropiado con llamas achicharrantes e infernales.
Espero poder contaros pronto que la maldita ola se ha acabado y hay temperaturas más humanamente soportables. Como escribía hace un tiempo en mi facebook: los 37ºC solo son aceptables si vives dentro de un vaso sanguíneo y/o víscera. Sigo pensándolo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario