Pensaréis, ávidos lectores, que con este título me refiero a esa canción un tanto petarda con la que nos están bombardeando y que será con la que nos peguemos la h%&€Ça este año en "eurovisión". Pues no... el título era solo para captar vuestra atención (mwhahahhahaaaa... se escucha una risa malvada mientras alguien en un sillón enorme acaricia un gato...).
Y, ahora que ya estáis en ascuas os lo cuento: hablo de esos pequeños bribones, esos desgraciados que por estas fechas a más de uno nos tocan las narices (literalmente): ¡ LOS PÓLENES !.
Y es que, mis queridos tertulianos, llevo ya un tiempo hecha un cuadro: todo empezó hará un mes, con mi visita a la feria de Abril y el catarro subsiguiente que me traje de allí. El problema es que aquella tos perruna nunca se marchó, prefirió instalarse en mis vías respiratorias cual "okupa" en un bloque abandonado y quedarse a vivir ahí indefinidamente. Después de tres semanas tomando té con miel, caramelos, lizipaína... etc., empecé a pensar que aquello YA NO era un catarro. Y creo que andaba en lo cierto, después de darme una vuelta por la "internete" y ver una descripción amplia de los síntomas alérgicos. Parece que a veces, la alergia al polen afecta más a la garganta, y el picor puede convertirse en tos, y el "moqueo" en unas flemas un tanto repugnantes con las que llevo conviviendo un mes. Es como tener un compañero de piso coñazo, o un vecino ruidoso: a veces parece que has conseguido que te deje en paz, pero cuando menos te lo esperas vuelve a la carga.
Siento hablaros de mis secreciones a estas horas en las que sería mejor tomarse un vermú, pero como esta es mi página, puedo hablar de lo que quiera y quejarme cuando me dé la gana. Ventajas de ser la "webmaster" (a vosotros no os pasa, que cada vez que oís la palabra "master" o derivados, os acordáis de "He-man" y los "masters del universo"? Con lo que molaban esos dibujos... y los juguetes también. Mi hermano tenía el castillo de "greyskull", que tenía una serpiente de plástico bastante asquerosa con la que asustaba a mi madre... santa mujer).
Así que a falta de otras novedades, heme aquí quejándome de mis alteradas mucosas. Seguiré tomando antihistamínicos "light" (porque si son fuertes me duermo), y un "flis flis" para la nariz que algo hará, o sino siempre me queda el efecto placebo...
El finde que viene es el día de las fuerzas armadas y pienso ir al desfile solo para ver a la cabra de la legión (me hace ilusión, no la he visto nunca en directo) y haceros una crónica alternativa del evento después (mwhahahhahaaaa... otra vez la risa malvada. ¡Oh, dios mío, debo estar convirtiéndome en un supervillano!).
Y, ahora que ya estáis en ascuas os lo cuento: hablo de esos pequeños bribones, esos desgraciados que por estas fechas a más de uno nos tocan las narices (literalmente): ¡ LOS PÓLENES !.
Y es que, mis queridos tertulianos, llevo ya un tiempo hecha un cuadro: todo empezó hará un mes, con mi visita a la feria de Abril y el catarro subsiguiente que me traje de allí. El problema es que aquella tos perruna nunca se marchó, prefirió instalarse en mis vías respiratorias cual "okupa" en un bloque abandonado y quedarse a vivir ahí indefinidamente. Después de tres semanas tomando té con miel, caramelos, lizipaína... etc., empecé a pensar que aquello YA NO era un catarro. Y creo que andaba en lo cierto, después de darme una vuelta por la "internete" y ver una descripción amplia de los síntomas alérgicos. Parece que a veces, la alergia al polen afecta más a la garganta, y el picor puede convertirse en tos, y el "moqueo" en unas flemas un tanto repugnantes con las que llevo conviviendo un mes. Es como tener un compañero de piso coñazo, o un vecino ruidoso: a veces parece que has conseguido que te deje en paz, pero cuando menos te lo esperas vuelve a la carga.
Siento hablaros de mis secreciones a estas horas en las que sería mejor tomarse un vermú, pero como esta es mi página, puedo hablar de lo que quiera y quejarme cuando me dé la gana. Ventajas de ser la "webmaster" (a vosotros no os pasa, que cada vez que oís la palabra "master" o derivados, os acordáis de "He-man" y los "masters del universo"? Con lo que molaban esos dibujos... y los juguetes también. Mi hermano tenía el castillo de "greyskull", que tenía una serpiente de plástico bastante asquerosa con la que asustaba a mi madre... santa mujer).
Así que a falta de otras novedades, heme aquí quejándome de mis alteradas mucosas. Seguiré tomando antihistamínicos "light" (porque si son fuertes me duermo), y un "flis flis" para la nariz que algo hará, o sino siempre me queda el efecto placebo...
El finde que viene es el día de las fuerzas armadas y pienso ir al desfile solo para ver a la cabra de la legión (me hace ilusión, no la he visto nunca en directo) y haceros una crónica alternativa del evento después (mwhahahhahaaaa... otra vez la risa malvada. ¡Oh, dios mío, debo estar convirtiéndome en un supervillano!).